De nuevo vuelvo a salirme del día establecido, aunque sea por unas horas. Parece que el viernes ejerciera hacia mí un rechazo similar al de los polos opuestos de un imán… aunque esta vez no ha sido la pereza la que ha truncado mis intenciones de escribir.
Esta noche me encuentro ligeramente fuera de lugar. Las palabras no surgen con la fluidez de la que gozo normalmente. Me apena no poder expresar mi opinión hacia el tema de ésta semana con mayor elocuencia… sinceramente, me apasiona el verano (tal y como expresé en mi primera entrada), no obstante, supongo que la inspiración rara vez coincide con la necesidad. En fin. Comenzaré a escribir… con suerte, mis palabras brotarán poco a poco, y podré expresarme como quiero.
Verano. La estación del sol, del calor. Me gustan especialmente los días largos y soleados que parece que nunca acabarán. Y las noches estrelladas… en ninguna otra estación del año puedes tumbarte a contemplar las constelaciones mientras el aire suave y ligeramente fresco acaricia tu piel desnuda. Solo o en compañía. Con un helado en la mano, o con una rodaja de sandía bien fría y jugosa mientras se está tumbado en una hamaca… aunque como no, también me gusta la fiesta en las noches veraniegas. Son las mejores.
Son momentos que añoro durante el resto del año y que solo puedo disfrutar durante esos tres meses. Momentos que me relajan y/o me estimulan considerablemente. Como el gozo que supone dejar de oír el monótono pitido del despertador, y no tener que preocuparse por la hora a la que despertar… a no ser que halla alguna actividad interesante programada que requiera levantarse ligeramente más pronto de lo común. Pues el verano también implica un espacio de tiempo en el que hacer las actividades que he ido aplazando debido a la ocupación de los estudios. Ver series, jugar a juegos de ordenador, practicar deportes, visitar lugares nuevos, regresar a lugares ya conocidos, estar con los amigos y bañarse en la piscina son algunas de las actividades más realizadas. También me gusta caminar descalzo por la playa cuando tengo ocasión.
Adoro los veranos en general, e intento aprovecharlos antes de que mi adolescencia desaparezca y mis estudios y responsabilidades me impidan disfrutar de las vacaciones tal y como a mí me gusta hacerlo. Por eso compadezco a los que por una razón o por otra, no pueden regocijarse del verano y no disfrutan de él. Aunque por otra parte, eso me ayuda a valorar aún más mis vacaciones.
Este año cuento con nuevas amistades. Además de mis amigos cercanos con los que comparto grandes momentos aquí en Arganda; durante el invierno y la primavera he forjado una amistad con los SnB, y espero que la única barrera que nos separa, la distancia, desaparezca dentro de semana y media, y podamos encontrarnos todos (o casi todos) en Barcelona. Si mis estudios me impiden asistir a la quedada, al menos me quedará la esperanza de poder encontrarnos en Madrid más tarde, y aunque para entonces ya no sea verano… estoy seguro de que supondrá uno de los momentos más especiales de mi vida.
Buenas noches, y hasta la semana que viene.

Que sea yo el primero en comentar demuestra que tu entrada es muy mala (??????)
ResponderEliminarAl final va a ser verdad que tu buen vocabulario lo guarda spara estas cosas XD Se nota que te gusta el verano, como a muchos otros.
Y NO PASA NADA. "durante el invierno y la primavera he forjado una amistad con los SnB, y espero que la única barrera que nos separa, la distancia, desaparezca dentro de semana y media, y podamos encontrarnos todos (o casi todos) en Barcelona". A MI QUE ME DEN (?)
que te acaricia el que...?! Serás pervertido!
ResponderEliminar